El autismo es un trastorno neurodesarrollo expresado en dificultades de comunicación e interacción social, así como en patrones de comportamiento que abarcan manifestaciones y niveles de severidad.
En la última década, se ha ido demostrando que existe una fuerte correlación entre el autismo y los TCA, pues la relación con la comida se suele ver afectada. Asimismo, la hipersensibilidad sensitiva, la ansiedad vinculada al espectro, también pueden predisponer al desarrollo de un diagnóstico de TCA.
Los estudios recientes han demostrado que entre el 20% y el 35% de las mujeres con Anorexia Nerviosa cumplen criterios de autismo. Las mujeres autistas presentan síntomas diferentes o menos prominentes que los hombres autistas, lo que puede llevar a un diagnóstico tardío. También se ha observado que las mujeres autistas tienen un mayor riesgo de desarrollar TCA en comparación con los hombres autistas.
Un diagnóstico precoz del autismo es crucial en la prevención del desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria. Investigaciones actuales han demostrado que los niños autistas tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria, como la selectividad alimentaria y la evitación de ciertos alimentos.
Como siempre, os dejamos bibliografía científica que podéis consultar para indagar más sobre este tema.
BIBLIOGRAFÍA:
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